top of page

Novedades Fundación TOVPIL

  • hace 11 minutos
  • 1 Min. de lectura

La luminosa naturaleza de Dios

 

Dios se salió de sus "fronteras", y se derramó en diferentes tiempos y maneras. Acompañó al hombre sobre la arena del desierto. De día lo cubría contra los rayos solares. De noche, para evitarle el temor, tomaba la forma de una brillante antorcha de estrellas. El Señor plantó su tienda cerca del hombre, en viaje, junto a las palmeras. Se transformó, además, en espada y trompeta en boca de los profetas. Hizo proezas increíbles.


Después de tanta cosa, cuando los tiempos llegaron a su madurez, rebasó toda imaginación, entregándonos lo que más quería: su Hijo.

 

Dios envió a su Hijo único

a este mundo

para darnos vida eterna

por medio de Él.

No somos, pues, nosotros,

los que hemos amado a Dios.

Fue Él, el primero en amarnos (I Juan 4, 10-19)

 

Si nosotros deseamos participar de la luminosa naturaleza de Dios, sólo nos queda una vía para esta divinización: la del amor, porque Dios es Amor.

 

Extraído del libro “Sube conmigo” de padre Ignacio Larrañaga, pág. 123

Comentarios


Ya no es posible comentar esta entrada. Contacta al propietario del sitio para obtener más información.
Fundación TOVPIL

Fundación Talleres de Oración y Vida
Padre Ignacio Larrañaga

Contacto

El Rodeo 13555 Lo Barnechea. Santiago, Chile

 

fundaciontovpil@gmail.com

 

56 222458407

Siguenos en
  • Twitter Icono blanco

© 2024 Fundación TOVPIL by Awesome Design

bottom of page