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Oración de abandono

Mi Señor, todo está bien, ¡hágase! Suelto en esta noche
los remos y el timón, y dejo librada mi nave al ímpetu251
de las corrientes: llévame a donde quieras, y haz de mí lo que
quieras. El “yo” que mora en el alto castillo se rinde en esta noche
y entrega las armas: ocúpalo Tú, mi Señor. Toma en tus manos
las llaves y extiende tu dominio en mí de mar a mar Haz de mí
lo que quieras. Siervo tuyo soy.
Oración de abandono del libro El pobre de Nazaret de p. Ignacio Larrañaga




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